MI BARCO SE FUE
Mi barco se fue a la deriva
y con él mis sentimientos
no me queda nada por dentro
ni siquiera las cenizas,
de aquel fuego que hubo en el puerto
cuando anclados en el mar sereno,
las olas celosas se batían.
y sus crestas amenazantes fueron.
Si acaso lo encuentras perdido
sin rumbo ni destino a seguir,
súbete presto y sigue feliz,
sé su timonero, tienes mi permiso
para que lo lleves al ritmo,
de tu vida de ir y venir.
dejando madejas de hilos sin brillo.
Yo aquí en puerto cerrado,
sin la esperanza de volver
me dormiré, soñaré que un día fue
de mi propiedad aquel barco
que lo estuve manejando,
hasta que naufragué
y un día ya estando a salvo
me dije...fue mi barco, ya no lo es.
Carmen Flores
29/7/05
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