Cárcel.
La noche llega y se oscurecen las olas
la espuma lleva, destellos del azul.
La luna ilumina muy poco esta noche,
varias nubes la cubren con su manto gris
Hunde su proa el mar, enfurecido.
De pronto la tormenta, se troca en tempestad.
Pisando caracolas, escapo de la playa,
en busca de refugio en cualquier portal.
Pero tu rostro sigue, presente ante mis ojos,
no puedo desprenderme de tu imagen fatal.
No quiero recordarte y mucho más te pienso,
en tus ojos de almendra, en tu boca de miel.
Sé que debo alejarme, lo más lejos de ti,
pero una fuerza inmensa, me lleva siempre allí,
al calor de tu abrazo, al olor de tu piel
y sé y lo confirmo, que es Dios quien lo demanda,
pero también sé que debo, escaparme de ti.
Este amor me aprisiona, pero me hace felíz,
aún sabiendo el peligro que me haces correr.
Sé que te pertenezco, también sé que tú a mi.
La cordura me avisa, que esto no acaba bien.
Porque cruzas la línea, del delito y delinques,
aunque siempre me mientes y aseguras que no.
Mil veces te he pedido, ir por el buen camino,
que te apartes del lodo y juras y perjuras,
que digo tonterías,
Te aprovechas de mi amor y no me sueltas,
pero debo alejarme de ti, a como dé lugar.
No deseo acabar pagando tropelías,
que son tuyas, no mías y mal vas a acabar.
Lo sé,
bien que lo sé, más no consigo,
quitarme de la mente, tu imagen fatal,
olvídame te pido aunque no quisiera
estoy en una cárcel, pagando tu maldad.
Poeta Libra

Comentarios