
Crucé el océano, de lado a lado
navegué distancias lejanas y ajenas
y el amor inmenso que siento por tí
no se marchitaba.
Te veía en las olas de un mar transitado
te veía en las luces de un cielo estrellado
Sé que me llamabas, buscando mi amparo
y yo, deseaba estar a tu lado,
sin embargo cada minuto, cada hora, cada día,
el tiempo pasaba alejándome más y más de tus brazos.
Y cuando la noche caía de pleno
mis ojos buscaban tus ojos de hielo.
Pero tú estabas, muy lejos de mi.
Tu rebeldía, tu orgullo, seguían en tus trece
aguantando, aguantando...
y aguardando como siempre que volviera a ti.
No puedo hacer nada,
si tu voluntad se pierde entre sombras de muerte y desdén.
No soy como tú,
hasta el último minuto, me aferro a la vida
agradeciendo a Dios todo lo que me ha otorgado.
momentos vividos, buenos, regulares o incluso malos,
es el precio a vivir
y yo elegí vivir.
Lo siento en el alma y me cuesta alejarme
Más no participo de tus negaciones
ni bajo los brazos, ni cejo en la lucha
ni guardo rencores
hasta el final estaré agradecido
al Dios celestial
que guia mi destino.
Autor: Poeta Libra

Comentarios
¿Cómo lo haces Libra? Realmente eres único. Me ha encantado. Me alegra tu regreso. Felicidades.