
“NADA NOS APARTE DE TI, SEÑOR”
- volando de a dos -
(Semana Santa)
Es lo único que no podrán quitarnos, ni el mismo DIOS, porque cuando amasó el barro con que haría nuestro ser lo amoldó hasta el punto exacto de nuestro derecho humano y con él nos largó al mundo. Nadie, ni la ley, ni la justicia, ni los sabios, ni los necios, ni los cultos, ni los analfabetos, ni los malos, ni los buenos, ni, ni, ni...Desde la piel a los huesos, del corazón a la sangre, de la mirada a la caricia, desde el alma a los sentidos, desde la locura a la cordura, desde la risa al llanto, desde el perdón al castigo, de la consciencia a la inconsciencia, con furia o calma, con pasión o sosiego, de lo prohibido a lo permitido, desde el silencio al grito, desde la luz a las sombras, desde la libertad al encierro, desde la verdad a la mentira, desde la realidad al misterio, hemos de ejercer nuestro derecho correspondido o no, callado, imaginado, indispensable, bello, fugaz o eterno. Nadie podrá quitarnos el derecho de amar, ni el mismísimo amor. Pero, nada me aparte de ti, señor. Ni la vidriera y el matiz del mundo, frente a la eternidad que aguarda con delicia de fiesta y con el brillo de la Pascua. NADA NOS APARTE DE TI, SEÑOR. Ni el afán de poseer y de disfrutar nuestro gusto por lo efímero y caprichoso. NADA NOS APARTE DE TI, SEÑOR. Ni las dudas ni las riquezas, ni la ostentación ni la pereza, ni el orgullo ni las pruebas. NADA NOS APARTE DE TI, SEÑOR.-
Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

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