UN ECO QUE NO MUERE ©
¿Y qué importa quién partió?
Nos fuimos los dos, sin más.
Tú volaste hacia los cielos,
y yo naufragué en el mar.
Tú querías recorrer
una vida sin igual,
una vida que te eleve
y te saque de lo usual.
▶▶▶▶▶
Yo no quise renunciar
a mi promesa de amar,
aunque el amor doliese
como espinas en la piel.
Tú anhelabas paisajes
donde el brillo fuera ley.
Yo escarbaba entre sombras
mi razón para creer.
▶▶▶▶▶
Y así, sin darnos cuenta,
nos dimos aquel adiós,
como quien cierra los ojos
y se apaga por amor.
Yo no quise resignarme
a dejar de verte un día,
aunque el tiempo nos gritase
que lo nuestro ya moría.
▶▶▶▶▶
Tú vivías entre luces
que encendían tu alegría.
Yo me apagaba en la sombra
de un amor que no volvía.
Y al final, sin comprender
cómo el mundo nos rompió,
nos perdimos en la bruma
sin destino... tú y yo.
▶▶▶▶▶
Fuimos dos corazones
que se cruzaron sin ruido,
y el compás de esta existencia
nos robó lo compartido.
Fuimos ángeles caídos
por amar sin redención.
Y, lejos del paraíso,
el destino nos borró.
▶▶▶▶▶
¿Y qué importa si al caer
la memoria se disuelve?
Éramos dos que se amaron...
y eso nos pertenece.
Nos pertenece la historia,
aunque la historia fue breve.
Y ese punto en la memoria...
es un eco que no muere.
💞💞💞💞💞
J. R. Félix de la Rosa
9-11 de agosto de 2025
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