
Busqué media vida
entre las olas del mar
entre las nubes del cielo
en el empedrado de las calles de mi pueblo.
En el silencio de la noche y en el sol del mediodía
Qué estrella me guiará hasta la puerta de tu casa,
Abrirás la puerta cuando llame?
Serás tú aquel hombre que me elevará a lo más alto,
Que me hará el amor con desespero y maestría
que me dará sus libres horas pegado a mi cuerpo
que se adueñará de mí en su propia cama.
Que mandará en mi dominante y seguro
que me hará sentir placer y dolor
al mismo tiempo
el hombre que no querrá dejarme después del sexo
sino volver a empezar una y otra vez, toda la noche.
Hasta que al llegar el alba, balbucee que no puedo más,
que por favor no sigas.
¿Serás tú ese hombre, por quien palpito?
Ven a mi, por favor ven a mi, y no te marches nunca.
Ámame, con esa fuerza arrolladora que tienen tus brazos.
Ámame hasta la proxima vez,
te estaré esperando como una loca
para enardecerte de pasión y seducirte con urgencia.
Y entre juego y juego, entre quiero y no
me enamoraré de ti
y lo impensado se hará realidad en los dos.
Y ahora dime, dónde te encuentro,
o si vendrás tú a buscarme
llama a mi puerta que estoy en celo,
cansada de esperar
buscando quien de calma a mis develos.
Ven, no tardes más.
Autora: Diana Alvarez
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