
Soy esa…
la que carga medio siglo y más en la piel,
y aun así camina ligera, sin pedir disculpas.
Soy esa que se mira al espejo y se abraza,
que acaricia con orgullo las cicatrices
que hablan de vida, de hijos, de batallas ganadas.
Soy esa, de los pechos cansados
y la cintura rebelde,
la que guarda en las arrugas la historia de sus risas,
y en la mirada un río de lágrimas secas.
Soy esa que lleva en el cabello hilos de plata
como si fueran condecoraciones del tiempo,
la de sonrisa intacta aunque el alma tiemble,
la que sigue siendo niña aunque la vida la vista de mujer.
Soy esa…
la que ha tocado el suelo con los huesos del alma,
la que se levantó con las rodillas sangrantes,
pero también con las alas nuevas.
Soy esa que ha sido traicionada y aún confía,
la que fue herida y aún perdona,
la que se quebró y aprendió a brillar en pedacitos.
Soy esa de los miedos infinitos
y de las manías sin lógica,
la que guarda silencios y gritos,
la que abraza con la piel de otoño
y besa con la intensidad del fuego.
Soy la que no teme amar con todo el cuerpo,
aunque a veces duela, aunque a veces queme.
Soy esa…
que no se rinde,
que no se apaga,
que se aferra a la vida como si fuera vino.
Soy esa, que todavía sueña,
la que se reinventa cada día,
la que aprendió a ser mujer,
pero nunca dejó de ser ella misma.
Esa soy yo. Soy la mujer que se cansó de pedir permiso, la que encontró en la soledad un refugio y en la libertad su casa.
Soy la que ama con desbordes, la que escribe con el alma desnuda y pinta la vida con sus propios colores. Soy la que carga la nostalgia sin dejar de abrazar la esperanza, la que mira la luna como si siempre fuera la primera vez.
🩷Josephine Ruiz.
Comentarios
¡Exelente! ¡Destacado!
Genial. Enhorabuena.